viernes, septiembre 23, 2016

Aprender de las experiencias

La sabiduría del aprendizaje neoatierra
Aprender de las experiencias

A lo largo de nuestra vida, diariamente, acumulamos un amplio caudal de vivencias que nos generan un aprendizaje. Dichas vivencias permiten que desarrollemos un tipo de conocimiento y sabiduría, que va acumulándose con el tiempo.

Nuestras vivencias pueden ser consideradas como “buenas” o “malas”. O “positivas” o “negativas”. Ahora, cómo una vivencia se transforma en experiencia, y esa experiencia, cómo la convertimos en una experiencia positiva, que genera sabiduría práctica que enriquezca nuestra vida y la de otros, es sin duda, una de las grandes interrogantes de la vida.

Es un hecho, que nuestras vivencias tienen un alto impacto en nuestra vida. Si fueron gratas, dulces, llenas de alegría, amor y satisfacción, se convierten en recuerdos memorables. Pero si esas vivencias son amargas, ingratas, nos causaron un hondo sentimiento de malestar y sufrimiento, cambian las cosas.
En primer lugar, porque no queremos tener ese tipo de vivencias. Nuestro mecanismo de autoprotección, buscará evitarlas, posponerlas o hacer que otros sean responsables, o culpables, por haberlas causado. Es por ello que se responsabiliza a otros: los padres, la pareja, la familia, el trabajo, las circunstancias, etc. La lista es interminable, a la hora de fijar responsabilidades sobre nuestras amargas vivencias.

Puede que, en efecto, haya responsables. ¿Y? Eso, a final de cuentas, no determina el cómo cada uno/una, convierte esa vivencia en una experiencia positiva.


Somos responsables de nuestra propia vida y sentido de aprendizaje, de tomar como valores y referencias de vida aquello que queramos. Llega un punto en el que, estamos cara a cara nosotr@s mism@s con lo vivido. Y qué hacer con ello.
Culpar a otros con recriminación y afirmar que se es una víctima de: las circunstancias, malos padres, mala suerte, etc., no genera un auténtico aprendizaje positivo. Es la medida en que estaremos renunciando al poder que tienen nuestras decisiones, para crear nuestra propia realidad.

Generalmente no entendemos la razón por la cual suceden algunas cosas. Sobre todo cuando estamos pasando por un periodo difícil. Sin embargo, es el mejor momento para enfocarnos en el aprendizaje.

Las lecciones más grandes en la vida nos cuestan generalmente muy caro, ya sea a nivel emocional o económico. Pero el aprendizaje es invaluable. Como dice el dicho, “Aprende de los errores de los demás que no tendrás tiempo de cometerlos todos tú mismo”. Cuando se es el protagonista de una vivencia dolorosa, es muy difícil ver las cosas objetivamente. Pero, precisamente, es esa vivencia la que nos genera la gran posibilidad de aprender y crecer.

Aprender de las experiencias NEOATIERRA

Por ejemplo, las Escrituras nos relatan la historia de José. Su madre muere cuando él apenas es un niño, y tiene que crecer en medio de 10 medios hermanos, hijos de mujeres que no eran las amadas de Jacob, su padre. Fue odiado por ellos, y vendido como esclavo y llevado a Egipto. Y allí, es acusado de abuso sexual y traición, encarcelado, esperando largos años hasta ser liberado.

Llama la atención el cómo José maneja esas vivencias. Negar que las vivió, era imposible, así como es imposible que neguemos en nuestro corazón lo vivido. José tiene dos hijos. El mayor se llama Manasés, que significa “Dios me ha hecho olvidar todas mis desgracias y toda la casa de mi padre”. Y Efraín es el segundo, cuyo nombre significa “Dios me ha hecho fructífero en la tierra de mi miseria”.

José vendido como esclavo NEOATIERRA
Hay una transición emocional y espiritual en José. Su primer hijo representa el hecho de que Dios le hizo olvidar sus desgracias, y la casa de su padre. Para él, sus desgracias ya pasaron, quedaron atrás, y el futuro estaba por delante, al lado de su esposa e hijo. Olvidar, en el sentido de que ese dolor, resentimiento e ira, quedaron atrás, y hay un reenfoque hacia adelante.

Vivir recordando las vivencias amargas, hablando de ellas, generando más rencor y resentimiento hacia quienes nos hicieron daño, nos obliga a seguir viendo hacia atrás. ¿Eso nos sirve? No, puesto que nos mantendrá en el pasado y la amargura. Evidentemente, José entendió y asumió qué vida quería: una vida sumida en la amargura y rencor, o centrarse en las nuevas perspectivas para su vida.

Efraín representa las posibilidades de generar una experiencia positiva a partir de vivencias dolorosas. Cada persona tiene cualidades y circunstancias únicas, y el potencial ilimitado para alcanzar la grandeza y una capacidad única para impactar al mundo para bien. Todo depende de cómo entendamos que podemos aprender de lo vivido, y usarlo para nuestro bien y el de otros.


Siendo realistas, eso no se logra de la noche a la mañana. Pero en la medida en que se genera el deseo y la intención de no dejarnos determinar por lo que haya sucedido, en que entendamos que no somos lo que otros piensen o crean sino lo que queramos ser, todo cambia.


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martes, septiembre 13, 2016

El Dios de los cuervos de Elías


La fe de Elías neoatierra

3 años y 6 meses. Esa fue la duración de un tiempo de sequía en Israel. Había una gran hambruna en el país.

¿Por qué? 

¿Qué pasó, para que un pueblo que estaba en una relación de alianza con Dios, sufriera un hambre terrible?

El Dios de Israel, había levantado a un profeta. Nombre: Elías, que significa "Yahvé es Dios". Su nombre, y su obra profética, demostraban estar en sintonía con los terribles tiempos que se vivían. Reinaban Acab y Jezabel, adoradores del dios Baal, un dios cananeo. Baal, cuya principal promotora era Jezabel, tenía un gran número de sacerdotes, y emprendió una terrible persecución en contra de los profetas de Dios.     


Elías aparece repentinamente en el relato bíblico. Vestido con manto de pelo y faja de piel ceñida a su cintura, con pie veloz, se presenta en el ostentoso palacio de Acab y Jezabel y proclama:




¡Vive Jehová, Dios de Israel, en cuya presencia estoy, 
que no habrá lluvia ni rocío en estos años, 
hasta que mi boca lo diga!


Después que entregó su mensaje, el profeta desapareció tan de repente, como apareció. La Biblia indica: 

Llegó a él una palabra de Jehová, que decía: 

Apártate de aquí, vuelve al oriente y escóndete en el arroyo Kerit, que está frente al Jordán. Beberás del arroyo; yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer.

Elías tenía 2 opciones: obedecer la palabra de Dios, o irse a otro lado. Elías obedeció la palabra de Jehová, y se fue a esconder al valle de Kerit. 

¿Era fácil para Elías obedecer esa orden divina? ¿Era lógico pensar que uno viviría alimentándose de... cuervos?

Elías, según lo escribió Santiago en su carta, capítulo 5 versículos 17 y 18, era un hombre de sentimientos similares a los nuestros. Elías no era Superman. Era un humano, pensaba como hombre, y razonaba como alguien de carne y hueso.

La orden de Jehová era, francamente, difícil de obedecer. Podemos entenderlo de esta manera: si Jehová le hubiera ordenado a Elías que se fuera a la casa más rica y próspera de Israel, que estaba llena de comida, vino, con una buena cama, donde podría estar cómoda y confortablemente, pues... era una orden más fácil de obedecer. Pero esa no fue la orden divina. 

Jehová mandó a Elías a un lugar solitario, y a que lo alimentaran los cuervos. El valle torrencial de Kerit no era precisamente un lugar paradisíaco, no era la Riviera Maya, en el que Elías estaría plácidamente pasando el día. Ni tampoco le esperaba todos los días, día a día, comer un banquete variado con los mejores manjares y vinos.

Si analizamos la orden de Dios, le dice a Elías que se aparte, alejándolo del rey. Asegura así la vida de este hombre. El valle de Kerit era el lugar en el que Elías estaría protegido, seguro. ¿Qué hay de nosotros? Una de las cosas que Dios hace por nosotros, es ayudarnos a apartarnos de los peligros, de aquello que puede amenazarnos. Lo hace para enseñarnos una muy valiosa lección: enseñarnos a confiar en Él, con todo el corazón.

Entendemos que en estos tiempos que estamos viviendo, necesitamos sentir que tenemos la protección y el amparo de Dios en nuestras vidas. Dios hizo ejercitar la fe de Elías: "beberás del arroyo y unos cuervos te alimentarán". Quizás Elías pensó: "no lloverá en mucho tiempo, ¿Y me darás de beber agua de un arroyo? Lo más probable es que se seque primero que cualquier cosa. ¿Qué cuervos me alimentarán? ¿Esos animales inmundos? Pudo haber pensado eso, pero el libro de Reyes nos dice otra cosa: nos dice que obedeció. Con fe. Y esa fe es la que se describe en Hebreos 11:1: 
El Dios de los cuervos de Elías neoatierra
"Es pues, la fe la certeza de lo que se espera, 
la convicción de lo que no se ve" 

Estas palabras no se habían escrito en tiempos de Elías, pero describen muy bien lo que hizo actuar a Elías: la confianza en la certeza de que "TODA expresión que sale de la boca de Jehová" se cumpliría.

Eso   es la  f e.

Elías obedecía la voz de Dios. Accionó su fe. La fe también es acción. Elías creyó y se fue directo al arroyo. ¿Qué sintió Elías cuando vio al Jordán y al Kerit juntos? ¿Acaso no llevaba más agua el Jordán que el arroyo? Entonces, ¿por qué se le lleva a un lugar con menos probabilidad de sobrevivir a la sequía? Muchas preguntas, ¿verdad? Pero Elías obedeció. Sin preguntas, sin reproches. 

¿Qué habríamos hecho en una circunstancia similar? Elías obedeció a Jehová, a pesar de que la lógica de la evidencia decía que era mejor hacer otra cosa, quedarse en un lugar mejor, que aventurarse a actuar conforme a la palabra de Dios, pero así actuó Elías.

El ejercicio de la fe es algo complejo. ¿Cómo obedecer la palabra de Dios, si su orden aconseja hacer algo que parece ser el proceder más peligroso, el menos lógico, el menos provechoso? El ejercer fe implica una lucha interna: la propia opinión vs la palabra de Dios. La acción de Elías nos enseña que debemos obedecer a Dios, Él nos llevará a nuestro Kerit, ese lugar en el que Dios ha dado la orden divina de que nos protegerá y proveerá, dándonos TODO lo que necesitamos. 

La obediencia de Elías a la orden de Jehová activó una cadena de bendición para Elías. Si leemos el hebreo original, la palabra que se traduce "orden", es Tsavah.El tsavahlista para ser detonada. 

El Dios que ordenó, o detonó la fe y obediencia de Elías, ya tenía preparados los cuervos que irían 2 veces al día a dar de comer a Elías. Los cuervos le traían pan y carne por la mañana y por la tarde, y bebía del arroyo.  

Cuervos usados por Dios neoatierraJehová era el Dios de Elías. Y de los cuervos también. Los cuervos son creación de Dios, obedecen Su orden. El Dios de estos animales se encarga de alimentarlos, y darles de comer. A Job le preguntó Jehová lo siguiente: 

¿Quién le prepara al cuervo su alimento, cuando sus polluelos claman a Dios y andan errantes por falta de comida?


Job 38:41


Estas palabras son impactantes. Jehová razonó con Job: "Job, ¿eres el que alimenta a los cuervos? ¿Es a ti a quien claman los polluelos de los cuervos cuando tienen hambre?

Los cuervos, recordemos, eran animales inmundos de acuerdo a la Ley de Moisés, por ser carroñeros. La razón por la que tan repetidamente se mencionan los cuervos en la Biblia es precisamente por la dificultad con que tales aves hallan su sustento, pero ¡también para ellas dispone Dios alimento!

Por eso dijo Jesús:

Consideren los cuervos, que ni siembran ni siegan; que ni tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que las aves?

Lucas 12:24

El ángel de Dios neoatierraCreer y confiar en el cuidado providencial de Dios no es fácil, y más en estos tiempos de escasez económica. Pero a Dios ninguna crisis lo toma por sorpresa. Ya Él ha activado la cadena de provisiones que necesitamos, tanto espiritual como material. 

Debemos actuar en fe. El Dios de los cuervos de Elías se aseguró de que estos alimentaran a Elías, y Dios a su vez, los alimentó a ellos. Fue toda una cadena de provisión y bendición abundante. Reflexionar en estas cosas nos enseña que si, al igual que Elías, primero se busca el Reino y la Justicia de Dios, Él dará la orden de que se nos den las cosas que necesitamos. ¿Qué hacer? Actuar en fe, para que esa cadena de provisión se active.




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martes, agosto 30, 2016

La sabiduría de Salomón

El rey Salomón juzga a dos mujeres neoatierra
El rey Salomón juzga a dos mujeres

Aquella noche era muy especial. En Gabaón, lugar donde estaba el Tabernáculo de Dios, estaba el rey Salomón. Recientemente, Salomón había llegado a ser rey de Israel, se había casado, y paulatinamente iba estableciéndose su reinado. Acudir a Gabaón, era necesario para él. ¿Por qué?
El hijo del rey David era un hombre que “amaba a YHWH” (1 Reyes 3:3). Iba a ofrecer sacrificios al Dios de Israel. Por ello, dispuso de mil ofrendas quemadas para Dios, en el altar de Gabaón, donde estaba el Tabernáculo y el Arca del Pacto.
Salomón se acostó a dormir. Y, en un sueño, se le apareció YHWH.

“¿Qué quieres que te dé?” preguntó Dios.

Salomón respondió:

—Tú trataste con mucho amor a tu siervo David, mi padre, pues se condujo delante de ti con lealtad y justicia, y con un corazón recto. Y, como hoy se puede ver, has reafirmado tu gran amor al concederle que un hijo suyo lo suceda en el trono.

Ahora, Señor mi Dios, me has hecho rey en lugar de mi padre David. No soy más que un muchacho, y apenas sé cómo comportarme. Sin embargo, aquí me tienes, un siervo tuyo en medio del pueblo que has escogido, un pueblo tan numeroso que es imposible contarlo. Yo te ruego que le des a tu siervo discernimiento para gobernar a tu pueblo y para distinguir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién podrá gobernar a este gran pueblo tuyo?

1 Reyes 3:5-10

La respuesta de Salomón refleja humildad y un sincero reconocimiento de que era el amor de Dios por David su padre, la razón por la cual era rey. Pero era un rey que sabía que era joven, con una gran responsabilidad sobre sus hombros. Ser rey de Israel no era poca cosa. Israel era un pueblo numeroso, de millones de personas, que estaba bajo relación de pacto con Dios. A Dios le agradó que Salomón hubiera hecho esa petición, de modo que le dijo:

—Como has pedido esto, y no larga vida ni riquezas para ti, ni has pedido la muerte de tus enemigos sino discernimiento para administrar justicia, voy a concederte lo que has pedido. Te daré un corazón sabio y prudente, como nadie antes de ti lo ha tenido ni lo tendrá después. Además, aunque no me lo has pedido, te daré tantas riquezas y esplendor que en toda tu vida ningún rey podrá compararse contigo. Si andas por mis sendas y obedeces mis decretos y mandamientos, como lo hizo tu padre David, te daré una larga vida.

Cuando Salomón despertó y se dio cuenta del sueño que había tenido, regresó a Jerusalén. Se presentó ante el arca del pacto del Señor y ofreció holocaustos y sacrificios de comunión. Luego ofreció un banquete para toda su corte.

1 Reyes 3:10-15

Salomón ora a YHWH neoatierra
Salomón ora a Dios en el Templo

La respuesta de Dios fue darle a Salomón sabiduría, discernimiento para administrar justicia, y le dio también lo que no pidió: riquezas y esplendor. Salomón sólo debía ser fiel y obediente a Dios toda su vida, como David.

La sabiduría de Salomón se demostró pronto. El célebre juicio a las dos mujeres que alegaban ser la madre del niño vivo, dio origen a la fama de la sabiduría “salomónica”. Su fama llegó a los confines del mundo conocido. Podía hablar tres mil proverbios, compuso canciones, y parte de los Proverbios, y los libros de Eclesiastés y El Cantar de los Cantares fueron escritos por él. Su conocimiento se relacionaba con la psicología humana, economía, biología, botánica, relaciones internacionales, leyes, estrategia militar, entre otros tópicos del conocimiento.

Salomón era sabio. Por él, la reina de Saba viajó cientos de kilómetros para verlo, escuchar sus palabras, y poder apreciar la magnificencia de su palacio. Quedó impactada después de conocerle, y le dio ricos y costosos regalos (1 Reyes 10).


Salomón adorando a dioses paganos neoatierra
Salomón adorando a dioses paganos

Se cuestiona que, al final de su vida, Salomón se apartó de Dios. Su sabiduría, riquezas y esplendor, parecieron no ser suficientes para generarle felicidad. Mil mujeres y dioses paganos llegaron a ocupar el primer lugar en el corazón de Salomón. Si hubo alguien que lo tuvo TODO fue Salomón, pero no fue suficiente para él. Su amor por Dios no se mantuvo hasta el fin de su vida. 

Su ejemplo nos recuerda lo necesario que es no sólo la sabiduría, sino también el amor a Dios, fe en Él, y que esto nos motive y guíe. 

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jueves, agosto 25, 2016

Sermón del Monte: claves de la enseñanza de Jesús

Jesús enseña el Sermón del Monte Neoatierra
Jesús enseña el Sermón del Monte

El  Sermón del Monte contiene las enseñanzas de Jesús más conocidas. Las bienaventuranzas, el padrenuestro, o la Ley de Oro, son algunos de los temas sobre los que Jesucristo instruyó a sus apóstoles y a miles de personas que le escucharon (Mateo, capítulos 5-7).

En el Sermón del Monte, no hay un carácter doctrinal en la enseñanza de Jesús. Él no busca instituir un conjunto de leyes o mandamientos. La esencia de su mensaje, está impregnada del amor y la compasión que sentía por las personas, y Su deseo de que tuvieran una vida mejor. La enseñanza de Jesucristo en el Sermón del Monte no es intelectual, como sí lo era la de los líderes religiosos de su tiempo. Jesucristo no busca hacer sentir pecadores, culpables, o menospreciadas a las personas. Su interés es introducir un mensaje que las motive a transformar sus vidas, de una manera positiva y beneficiosa.

En suma, hay sabiduría, sabiduría divina, inspirada, que brotaba de la Fuente misma de la luz divina. Pero, cabe que nos preguntemos:

¿Qué enseñó Jesucristo en el Sermón del Monte?
¿Cuál era el objetivo de Su enseñanza?
¿Qué quiso verdaderamente que creyésemos e hiciésemos?
¿Cómo nos beneficia aquí y ahora?

Enseñanzas del Sermón del Monte Neoatierra
Personas enseñadas por Jesús
Si escudriñamos los Evangelios con mente abierta, nos damos cuenta de que la vida de la gente en tiempos de Jesús era muy difícil. Por una parte, estaba la dura carga de los impuestos y la política del Imperio Romano. Y por otra, la influencia de los líderes religiosos judíos era de imponer reglas y mandamientos, prácticamente imposibles de realizar. A las personas las hacían sentir como de poco valor, sin capacidad intelectual ni valor social y espiritual.

En ese escenario socio-político y religioso, Jesucristo aparece en escena. Ve a la gente, sube a una montaña, se sienta, y abre la boca para enseñar. Frase a frase, va desarrollando una serie de mensajes. Imagínese la sorpresa de quienes le escuchaban, cuando Jesús les dice “bienaventurados”, o “ustedes son la luz del mundo”. Debió ser impactante, puesto que esas personas eran llamadas y tratadas despectivamente como “malditos” por sus líderes religiosos (Juan 7:49).


Está claro que para Jesucristo, las personas, hombres y mujeres, independientemente de quiénes eran social o económicamente, eran dignas, podían ser receptoras de un mensaje verdaderamente valioso. Una enseñanza que jamás escucharían en una sinagoga o el Templo. Jesús siente amor por la gente, y ve su potencial, y eso le impulsa a enseñarles de una forma que puedan traer salud, felicidad, y prosperidad verdadera a sus vidas y a la vida de quienes les rodean, si ellos lo deseaban realmente.


Jesús y los líderes religiosos Neoatierra
Los líderes religiosos en el tiempo de Jesús
Jesús nos enseña también que cada hombre o mujer, independientemente de cómo sea su vida ahora, puede tener acceso directo a un Padre de misericordia, paternal y Todopoderoso, quien los perdonará y les proporcionará Su propia fortaleza para ayudarles a descubrirse de nuevo a sí mismos, 77 veces si es necesario.

Jesús no sólo demuestra en el Sermón del Monte el amor que siente por la gente. También, su enseñanza refleja su carácter práctico y experiencia. Por ejemplo, en 6 ocasiones durante el Sermón del Monte introdujo sus declaraciones con la frase “oyeron que se dijo” (Mateo 5:21, 27, 31, 33, 38, 43). Se estaba refiriendo a las enseñanzas comúnmente aceptadas por la tradición farisaica. Por citar un ejemplo, para los líderes religiosos del tiempo de Jesús, el adulterio era pecado. Para Jesús, el seguir mirando a una mujer con pasión, ya le hacía culpable de adulterio en el corazón. Cierto, no había una acción, pero sí un deseo. Un deseo impuro, negativo, que podía culminar en una acción.

Al enseñar sobre la oración, no hay ostentación ni redundancia en las palabras de Jesús. Hay poder en la oración realizada en secreto. La oración tiene realmente el poder de cambiar las cosas. Gracias a la oración, las cosas pueden cambiar, por haber orado. No importa cuál sea la dificultad que enfrentamos, no importan las causas. La oración puede superar la dificultad, solamente debemos ser perseverantes en nuestra búsqueda a Dios. Una búsqueda que debe ser en secreto, en intimidad.

La oración, es tanto una ciencia y un arte. Jesús dedicó buena parte del Sermón del Monte a hablar sobre la oración. Era un orante a Dios permanente. Sabía orar, y así lo enseñó a otros. Milagros de los Evangelios acontecieron porque Jesús tenía aquella intuición espiritual, que le daba poder en la oración.

El objetivo de la enseñanza de Jesús es el de llevar a las personas a la acción. No se trataba de entretener a la gente. El punto clave era actuar en base a esa enseñanza:
“A cualquiera que me oye estas palabras, y las pone en práctica, lo compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Cayó la lluvia, vinieron los ríos, y soplaron los vientos, y azotaron aquella casa, pero ésta no se vino abajo, porque estaba fundada sobre la roca. Por otro lado, a cualquiera que me oye estas palabras y no las pone en práctica, lo compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena. Cayó la lluvia, vinieron los ríos, y soplaron los vientos, y azotaron aquella casa, y ésta se vino abajo, y su ruina fue estrepitosa”.

Mateo 7:24-27

Nadie quiere ser el personaje que edifica sobre la arena, y pierde su casa. Pero, sin duda, el costo de edificar sobre la roca es mayor. Hay más esfuerzo, sacrificio, inversión de tiempo y dinero. Pero es un hecho que en la vida, las circunstancias adversas llegarán, y es el fundamento que se haya puesto, es el que determinará el resultado final.


El Sermón del Monte Jesús Neoatierra
El Sermón del Monte

La Verdad no cambia. Cambia la comprensión que de ella llegamos a tener. Jesucristo resumió esta Verdad, la enseñó cabalmente, y sobre todo, la practicó. Nada beneficia más a una persona que conocer verdades que le sean útiles y provechosas para su vida. Conocimientos que puedan hacer una diferencia cualitativa y cuantitativa en su diario vivir. Jesús enseñó y practicó. Y esa enseñanza nos beneficia en el aquí y ahora de nuestra vida cotidiana, si la ponemos en práctica.

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martes, agosto 16, 2016

No se preocupen por NADA


Que sus peticiones sean conocidas delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias, 7 Y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
Filipenses 4: 6, 7

Al leer estas palabras, pareciera que se trata de una verdadera hazaña. La pregunta obligada es si acaso es POSIBLE realmente, no preocuparse por NADA.

Jesús, al pronunciar Su Sermón del Monte, dio recomendaciones prácticas sobre aquello que precisamente nos PREOCUPA. Por ejemplo, leemos:

Por lo tanto les digo: No se preocupen por su vida, ni por qué comerán o qué beberán; ni con qué cubrirán su cuerpo. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Miren las aves del cielo, que no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros, y el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes mucho más que ellas? 27 ¿Y quién de ustedes, por mucho que lo intente, puede añadir medio metro a su vida? 28 ¿Y por qué se preocupan por el vestido? Observen cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan, 29 y aun así ni el mismo Salomón, con toda su gloria, se vistió como uno de ellos. 30 Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se echa en el horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe? 31 Por lo tanto, no se preocupen ni se pregunten “¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?” 32 Porque la gente anda tras todo esto, pero su Padre celestial sabe que ustedes tienen necesidad de todas estas cosas. 33 Por lo tanto, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.
34 »Así que, no se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. ¡Ya bastante tiene cada día con su propio mal!
Mateo 6:25-34

En el siglo I, el calibre de las preocupaciones que tenía la gente, comparado con nuestros tiempos, no es igual. Y dependiendo del país en el que vivamos, nos enfrentamos a circunstancias definidas que preocupan. Pero asuntos como el sustento diario, el trabajo, la salud, el costo de la vida, la familia, la seguridad, preocupan, no importa el país en el que vivamos.

Sin embargo, si ponemos el punto focal de atención en las palabras de Jesús, Él explica razones por las cuales NO PREOCUPARSE. Una razón es que la vida vale más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido. Cierto. Y que las aves del cielo, que no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros, y el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes mucho más que ellas?

El Padre celestial alimenta a las aves, aunque no trabajen por el alimento como sí debemos hacerlo nosotr@s. Valemos mucho más que las aves, pues para el Padre somos hijos e hijas, seres amados y sustentados por Él.

Nuestra valía ante los ojos de Dios, Su amor por nosotros y Su poder, nos aseguran el sustento. Sin embargo, siendo realistas, a veces no nos es tan fácil tener fe en ese poder sustentador del Padre. Jesús no ignoraba este hecho, sin embargo, instó a tener una actitud general y resolución de NO PREOCUPARSE.

Vivir en afán, ansiedad, angustia, incertidumbre, en suma, vivir PREOCUPADO, tiene efecto negativo para nuestra salud mental, emocional y espiritual. Hay una dinámica espiritual más grande y mayor de lo que podemos percibir. Existe la necesidad de entender que somos capaces de generar una nueva mentalidad. No vivir en ansiedad y preocupación, y sí, procurar vivir en fe y confianza.

Ello no significa que sea bueno eliminar esa presión positiva que nos impulsa hacia adelante. La persona preocupada es diferente a la persona enfocada en el éxito, en que le irá bien. En que tendrá éxito.

La preocupación y la ansiedad por el sustento, refuerza ese ciclo negativo de escasez y necesidad. Pareciera que mientras más nos preocupamos, más razones que justifican nuestra preocupación surgen. Ello desactiva nuestro potencial de buscar mejoras y bienestar en nuestra vida.

Jesús nos habla de las aves, los lirios del campo, nos hace mirar a la naturaleza. Y la naturaleza es regida por Dios. La invitación a no preocuparnos nos aconseja a poner nuestra vida en manos de Dios, poniendo de nuestra parte el mayor esfuerzo positivo para tener éxito en procurar nuestro sustento.


La oración surge como un vínculo de enlace con Dios. Podemos escoger: preocuparnos u orar. Generar esa energía negativa de preocupación y ansiedad, o  podemos orar. La oración nos conecta con fuerza divina, y hace que las cosas fluyan en una mejor dirección. 

Se trata de probar. Intentar cada día preocuparnos menos, y orar y confiar más en Dios.

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martes, julio 19, 2016

El Jubileo: significado espiritual




Jubileo significado espiritual neoatierra
“Para TODO hay un tiempo señalado”, escribió Salomón en el Eclesiastés. Desde el mismísimo comienzo de la Creación, se observa que todo tiene su tiempo. El día, la noche, TODAS las cosas suceden en un momento determinado.
  
Pero, ¿qué es el Tiempo? ¿Cómo entenderlo? ¿Es posible darle sentido y significado al tiempo?

Para Dios el tiempo es importante. Cada minuto, cada hora, cada segundo y lo que sucede, es de relevancia para Él. Por ello, encontramos en las Escrituras períodos de tiempo “señalados”, marcados por Dios para llevar a cabo un propósito, o para hacer recordar sucesos relacionados con su accionar. Uno de esos períodos de tiempo especialmente marcados por YHWH es el Jubileo.   l Jubileo: ¿Qué es?

Era el año que culminaba un ciclo de 7 períodos de 7 años, es decir, el Jubileo era el año 50, y era un año sabático. Es decir: 7 × 7 = 49 años, y el año siguiente, el 50, sería el año de Jubileo.

Era una norma divina en la que se proclamaba libertad por toda la tierra. Por ser un año sabático, se proclamaba de manera especial la Libertad en todo Israel. Libertad para los israelitas que se habían vendido en esclavitud por hallarse en deudas, libertad para que todas las herencias de tierra que habían sido vendidas por problemas de dinero retornaran a sus dueños originales (Levítico 25). Se contaba desde la entrada de Israel en la Tierra Prometida, sucedida en el año 1.473 a. C.    

¿Cómo se efectuaba ese Jubileo?

Arboles Tierra Prometida Jubileo NEOATIERRA

La nación de Israel tenía que contar 6 años, durante los cuales la tierra se trabajaba: se sembraba, cultivaba y segaba la cosecha, obteniéndose el tan anhelado fruto de la Tierra. Pero el séptimo año tenía que ser un año sabático, en el cual la tierra debía dejarse sin trabajar. En ese séptimo año o año sabático, no se sembraba ni trabajaba de ninguna manera. De hecho, no se podía segar de lo que crecía de los granos caídos durante la cosecha del año anterior, ni recoger las uvas de las vides sin podar. En resumen: la Tierra descansaba.

La tierra tenía un descanso completo. Esto significaba que la producción del año 48 de cada ciclo de 50 años, sería la fuente de alimento para toda la nación por 3 años: el año 49 (año sabático por ser el séptimo año), el año 50 que era el año del Jubileo, y lo producido para comer durante el año 51, hasta la cosecha de ese mismo año 51, el año después del Jubileo.

Esto equivalía, para entenderlo en términos de la vida actual, a tener el dinero y provisiones suficientes para vivir 3 años completos. Obviamente, los israelitas debían tener fe en la bendición especial de YHWH, de que en ese año 48 se recogiera una cosecha suficiente para suministrar alimento a TODA la nación, a lo largo de esos 3 años. Es decir, tener fe en el Jehová-yiré, en el Jehová que Provee.

El Jubileo: un tiempo de libertad y enseñanza espiritual

¿Cuáles eran los objetivos espirituales que deseaba lograr YHWH al instituir el Jubileo?

JUBILEO TOQUE DE SCHOFAR NEOATIERRAEs interesante destacar que la palabra hebrea que se traduce “Jubileo”, es yohvél, que significa “cuerno de carnero”, y se refiere al toque del cuerno de carnero durante ese año 50, para proclamar la libertad por toda la tierra.

“Dios es un Espíritu, y donde está el espíritu de YHWH, hay Libertad”, escribiría el apóstol Pablo siglos después de establecerse el Jubileo (2 Corintios 3:17). El concepto y el valor de la LIBERTAD, era el que YHWH deseaba enseñar a los israelitas por medio del Jubileo. ¿Por qué?

Todo aquello que estaba en estado de esclavitud era LIBERADO. Por ejemplo, los esclavos israelitas, que se habían vendido por una deuda, eran libres de esa condición de esclavitud, al llegar ese año de Jubileo. Toda herencia de tierra que se hubiera vendido, retornaba a sus legítimos dueños. Es decir, quienes estaban en condición de esclavitud o amarrados a una situación de dependencia económica, recuperaban su libertad de trabajar sus propias tierras y con su propia persona. Ninguna familia israelita tenía por qué quedarse de forma permanente en la pobreza. De esa manera, YHWH hacía que toda familia recuperara su dignidad, honor y respeto.

Si la nación observaba debidamente el Jubileo, en ese año sabático, la nación quedaba restaurada por completo, con un gobierno estable, dirigido por Dios, con una economía nacional siempre próspera y la nación no tendría deudas. El Jubileo proporcionaba una norma estable para los valores de la tierra, impedía una deuda interna pesada, con un falso sentido de prosperidad, con problemas de inflación, deflación y problemas comerciales.
  
Bendición de Dios Jubileo NEOATIERRA
En pocas palabras: el Jubileo, como provisión divina, era una muestra de sabiduría de parte de YHWH, porque impediría que la nación cayera en una división de clases sociales y económicas: los muy ricos, y los muy pobres.

Con el Jubileo, debidamente obedecido como parte de la Ley, todo hombre y mujer israelita sería una persona productiva, contribuyendo con sus talentos y habilidades al bienestar de sí mismos como individuos, como familias, y al de la nación. Las bendiciones de YHWH sobre las cosechas y a la nación en general, y la educación en la Ley que se diera, haría que la nación disfrutara de un gobierno y prosperidad, por ser una nación guiada por YHWH.


Lamentablemente, Israel no obedeció la ley del Jubileo. Desde la entrada en la Tierra Prometida, en 1473 a. C., hasta la caída de Jerusalén, en 587/586 a. C., los israelitas estaban obligados a celebrar alrededor de 18 Jubileos. Pero no lo hicieron. ¿Qué hizo YHWH? Cumplió su palabra, pues la Ley estipulaba:

En aquel tiempo la tierra pagará sus sábados durante todos los días que yazca desolada, mientras estén ustedes en la tierra de sus enemigos. En aquel tiempo, la tierra guardará el sábado, puesto que tiene que pagar sus sábados. Todos los días que yazca desolada guardará el sábado, por motivo de que no guardó el sábado durante los sábados de ustedes cuando ustedes estaban morando en ella.

Levítico 26:34-35

Pues bien, YHWH había indicado que si no se observaban los períodos de tiempo sabáticos de descanso para la tierra y la libertad de los israelitas, como el Jubileo, la tierra, desolada, “pagaría” los sábados que no se observaron. ¿Sucedió? Sí, como lo reseña Esdras:

Para cumplir la palabra de YHWH, que por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo pagado sus sábados. Todos los días de estar desolada guardó sábado, para cumplir 70 años.

2 Crónicas 36:21

Esto sucedió en el 587/586 a. C., cuando la nación de Judá se fue al Destierro a Babilonia. Hasta 70 años después, alrededor de 516 a. C., cuando finalizaron esos 70 años, YHWH hizo que los Jubileos que Israel no hizo respetar, fueran “pagados”, haciendo Él que la tierra descansara.

El Jubileo: significado espiritual


Libertad. Alegría. Más conocimiento de Dios. Recuperar la dignidad y el respeto propios. Hacer descansar a la Tierra. Dar gracias y alabanzas a YHWH. Esos eran los objetivos espirituales del Jubileo, que YHWH instituyó en la Ley.

No estamos bajo la obligación de la Ley de Moisés, sino bajo la Ley del Cristo, que es la Ley del Espíritu de Dios, la Ley del Amor. Y el Jubileo y sus objetivos espirituales tienen un profundo significado que enseñarnos en la actualidad.

En este tiempo, necesariamente debemos preguntarnos: ¿Qué es la Libertad? En 2 Corintios 3:17, 18 se nos ofrece una perspectiva de la verdadera libertad:

Pues bien, YHWH es el Espíritu. Y donde está el espíritu de YHWH, hay libertad. Y todos nosotros, mientras estamos con rostros descubiertos, reflejamos como espejos la gloria de YHWH, y somos transformados en la misma imagen, de gloria en gloria, exactamente como lo hace YHWH, el Espíritu.

En estas frases encontramos la conexión entre:

Espíritu de Dios = Libertad

Disfrutamos de verdadera libertad al poder tener consciencia de nuestra necesidad espiritual, recibir el espíritu de Dios, que trae a nuestra vida Luz, Verdad y Amor, porque nos conecta con el Hijo de Dios, Jesucristo, quien nos aseguró que al conocer la verdad, la verdad… nos hace libres. Porque estar en ignorancia de Dios, de Su Hijo, nos mantiene en ignorancia, y la ignorancia es como ser ciego, no poder ver, no poder ser un individuo autónomo, capaz de pensar, sentir y actuar por sí mismo.

Cristo Jesús, leyendo del libro de Isaías, en Nazaret, habló sobre la verdadera libertad (Lucas 4:16-18):

Vino a Nazaret, donde había sido criado. Y, según su costumbre, en día de sábado, entró en la sinagoga, poniéndose de pie para leer. Se le dio el rollo del profeta Isaías, y abrió el rollo y halló el lugar donde estaba escrito:

“El espíritu de YHWH está sobre mí, porque él me ungió para declarar buenas noticias a los pobres, me envió para proclamar una liberación a los cautivos, y para que recobren la vista los ciegos, para despachar a los quebrantados con una liberación, para predicar el año acepto de YHWH”.

El espíritu de YHWH impulsó a Jesucristo a declarar LIBERTAD. Esas eran buenas noticias, un evangelio, un mensaje de parte de Dios. Notemos que coloca en una misma línea de razonamiento estas cosas:

Libertad para los cautivos
Recobrar la vista los ciegos
Los quebrantados de corazón son liberados

Y es que hemos de reconocer que somos libres cuando podemos tener conocimiento de la verdad sobre El Padre, sobre Su Hijo, sobre nosotros mismos y el mundo que nos rodea. ¿Quién, manteniéndose en ignorancia u oscuridad, puede sentirse verdaderamente libre?


El Jubileo nos enseña que YHWH es un Dios de Libertad, de Luz, que desea darnos Paz, Descanso, Consuelo, Alegría en el corazón, y Bendición. No es ese Dios cruel, castigador, que tanto se ha vendido, con una imagen distorsionada, como la que nos ha enseñado la religión. Es un hecho que somos un reflejo de la clase de Dios en el que creemos. Si creemos en un Dios que vive con un dedo acusador, así nos sentiremos: libres de dirigir el dedo acusador hacia otras personas, etiquetándolas con nombres y cualidades negativas, haciendo caso omiso de las palabras de Jesús, de que “con la vara que mides, serás medido”.

Las Escrituras apuntan a un período bendito de Mil años, durante el reinado de Cristo, en el que la Humanidad ‘será libertada de la esclavitud a la corrupción’ y, ‘tendrán la gloriosa libertad de los hijos de Dios’ (Romanos 8:19-21). La Tierra necesita, como planeta, como un ser vivo que respira y nos da vida, descanso. Su Creador lo sabe, y durante ese período, la custodia de la misma Tierra se devolverá a los verdaderos adoradores del Padre, los que lo adoran con espíritu y verdad, para que la cuiden, en armonía plena con el propósito original de YHWH para la humanidad, que “no creó la Tierra sencillamente para nada, sino que la formó para que sea habitada” (Isaías 45:18).

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